Comunicado
de la Tercera Reunión del Grupo de Apoyo, Bruselas, 30 de abril
del 2001
COMUNICADO
1.La tercera reunión
del grupo de Apoyo tuvo lugar en Bruselas bajo los auspicios de la Comunidad
Europea (CE) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Anteriormente
se habían realizado reuniones en Madrid (julio de 2000) y Bogotá
(octubre de 2000).
2. La comunidad internacional,
representada en la Reunión, reafirma su apoyo al proceso de paz
en Colombia, el cual debe ser irreversible, y recomienda a las partes
que participan directamente en el proceso llegar a soluciones negociadas
del conflicto.
Acogemos el objetivo
señalado del Presidente Pastrana de hacer del proceso de paz una
política de Estado y apoyamos totalmente sus esfuerzos para forjar
un consenso nacional alrededor del mismo, incluido el Frente Común
para la Paz creado en octubre pasado.
3. Creemos firmemente
que el respeto a los Derechos Humanos y al Derecho Internacional Humanitario
es un requisito previo para avanzar en el proceso de paz y una base indispensable
para un apoyo internacional extendido.
Reiteramos nuestra
profunda preocupación acerca de los graves y persistentes abusos
al Derecho Internacional Humanitario y hacemos responsables a esos grupos
para que pongan fin a la violencia, respeten los derechos humanos y cumplan
con el derecho internacional humanitario.
Por lo tanto, insistimos
en la necesidad de que todos los grupos comprometidos, incluidos las FARC
y el ELN suspendan todos los secuestros, extorsiones y ataques indiscriminados
contra la población civil y lleguen, en la Mesa de Negociación,
a acuerdos que faciliten un pronto cese al fuego. La práctica inaceptable
del secuestro debe terminar de inmediato y liberar sin condiciones a todas
las víctimas.
Las denominadas Autodefensas
Unidas de Colombia deben entender que condenamos sin reserva las masacres
que lleva a cabo y que violan los derechos más fundamentales de
la vida y la dignidad humanas. Exigimos un fin inmediato a esta práctica
abominable.
Igualmente hacemos
un llamado al Gobierno de Colombia para que combata de manera efectiva
el paramilitarismo y para que continúe tomando acciones concretas
para desmantelar dichos grupos mediante arrestos, persecuciones y castigos
a todos los involucrados.
4. Respaldamos los
acuerdos recientes suscritos entre el Gobierno y el Secretariado de las
FARC (Los Pozos, 9 de febrero de 2001) y el acuerdo preliminar con el
ELN (15 de enero de 2001) y hacemos un llamado a todos los colombianos
para que garanticen su completa implementación.
5. Acogemos las recientes
acciones que intensifican la representación de grupos facilitadores,
verificadores y participantes en el proceso de paz.
Deseamos también
expresar nuestro total apoyo a la tarea y a los esfuerzos adelantados
por el Asesor Especial de la Secretaría General de las Naciones
Unidas y acogemos los esfuerzos de los gobiernos de la región para
fortalecer el respaldo de América Latina al proceso.
6. Hacemos énfasis
en la importancia de promover la amplia participación de los diferentes
sectores de la sociedad colombiana en el proceso de paz. Una amplia base
de apropiación, la intensificación de la democracia y el
papel de la sociedad civil colombiana son elementos esenciales para un
desarrollo sostenible hacia la paz.
7. Consideramos que
el proceso de paz debe estar acompañado por una estrategia de desarrollo
que mejore el nivel de vida del pueblo colombiano. Esta estrategia debe
hacer énfasis en la consolidación de las instituciones públicas
y en el imperio de la ley, asistir a los sectores vulnerables de la población
y brindar oportunidades de desarrollo alternativas. Los compromisos para
apoyar el proceso de paz y desarrollo en Colombia que se hicieron en Madrid
y Bogotá fueron complementados en Bruselas para llegar a un total
de 1.300 millones de dólares en compromisos.
El Gobierno de Colombia
expresó su apreciación a la comunidad internacional por
los generosos aportes e instó a los donantes acelerar la manifestación
de estos compromisos en programas concretos.
8. Entendemos que
el conflicto interno armado y el comercio del narcotráfico están
entrelazados. Condenamos y estamos determinados a seguir combatiendo,
sobre la base del principio de responsabilidad compartida, la producción,
el tráfico y el consumo de drogas ilícitas y hacemos un
llamado a todas las partes implicadas para que terminen con este tipo
de actividades.
9. Reconocemos los
esfuerzos de Colombia por buscar un enfoque integral y equilibrado en
la lucha contra la producción y tráfico de drogas haciendo
uso de una serie de medidas. Los recientes pactos de erradicación
manual con las comunidades locales son avances positivos que deben ampliarse
y merecen un apoyo internacional aumentado.
10. El progreso en
las negociaciones con los grupos insurgentes, las inversiones en desarrollo
social, el fortalecimiento institucional y de la sociedad civil, así
como la lucha contra la producción y el comercio de drogas ilícitas
por parte de personas y organizaciones son elementos necesarios para alcanzar
una paz duradera y la prosperidad del pueblo colombiano.
11. Expresamos nuestra
voluntad de continuar reuniéndonos en el futuro para reforzar la
ayuda al proceso de paz en Colombia y evaluar el progreso adelantado en
alcanzar los objetivos que nos hemos fijado.
As of June 29, 2001,
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